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Un tornado golpeó el noreste de Wisconsin y dejó a más de 30.000 personas sin luz

El lunes 27 de julio, un tornado violento sorprendió al noreste de Wisconsin y provocó cortes de energía para más de 30.000 personas. La tormenta oscureció el cielo en pleno mediodía y obligó a trabajadores a buscar resguardo en sótanos, mientras el viento arrasaba con todo a su paso.
En cuestión de minutos, la calma habitual se transformó en una escena de destrucción. El tornado arrancó techos, tumbó vehículos y dispersó ramas y escombros por calles y carreteras. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el fenómeno cruzó la región poco después de las 12:20 p.m., y dejó sin electricidad a miles de hogares y comercios.
Según Associated Press (AP), el corte masivo de energía complicó la comunicación y las labores de rescate, con cuadrillas trabajando en condiciones peligrosas para intentar restablecer el servicio. La oscuridad y el silencio dieron paso a un paisaje de casas sin paredes, coches volcados y árboles caídos.
El condado de Winnebago resultó el más afectado, con epicentro en las ciudades de Appleton y Menasha. La policía de Menasha reportó daños graves en viviendas y negocios, mientras en Fox Crossing se confirmaron afectaciones similares.
En Appleton, imágenes compartidas por residentes mostraron techos arrancados y señales de tránsito destrozadas. Las calles se volvieron intransitables en varias zonas, situación que dificultó la llegada de los equipos de emergencia. Fox Crossing, situada junto a Menasha, también enfrentó cortes de energía y rutas bloqueadas por árboles y postes caídos.
El reloj marcaba las 12:20 p.m. cuando el viento arrasó
El tornado impactó alrededor de las 12:20 p.m. del lunes, según la alerta emitida por el Servicio Meteorológico Nacional minutos antes del evento. La advertencia, que cubría la región de las Fox Cities (Appleton, Menasha y Neenah), señaló el riesgo de vientos de hasta 97 km/h y la posibilidad de daños severos a estructuras y vehículos.
La rapidez con la que se formó el fenómeno tomó por sorpresa tanto a residentes como a trabajadores. Muchos buscaron refugio en sótanos y lugares seguros, mientras otros se dirigieron a centros comunitarios y templos habilitados como refugios temporales.
La cifra de personas sin electricidad se elevó a más de 30.000, según Associated Press (AP), y las cuadrillas de emergencia trabajaron durante la jornada para restablecer el suministro. Equipos de rescate recorrieron viviendas y negocios dañados, aunque hasta la noche del lunes no se registraron víctimas fatales ni heridos, según Gordon Hintz, principal autoridad del condado de Winnebago.
En Menasha, la totalidad de sus 18.000 habitantes quedó sin energía. Se habilitó un refugio en una iglesia local. Heather Schroeder, empleada en la zona, relató que “escuché crujidos y estallidos por todos lados” cuando el tornado destruyó una lavandería, una panadería y una taberna de barrio. Los rescatistas lograron sacar a una persona de los escombros, aunque no se conocía su estado.
La presencia de cables caídos y escombros dificultó la circulación y la llegada de ayuda. Las autoridades recomendaron evitar las áreas más afectadas para facilitar las labores de socorro y prevenir accidentes.
El Servicio Meteorológico Nacional explicó que el tornado se formó como resultado de un sistema de tormentas impulsado por un calor y humedad poco habituales en la región de los Grandes Lagos. Estas condiciones generaron el ambiente propicio para el desarrollo de tornados, con ráfagas que superaron los 97 km/h y provocaron daños en viviendas, comercios e infraestructura eléctrica.
Meteorólogos señalaron que la tormenta estuvo precedida por una alerta de tormenta severa y que la magnitud del evento superó las previsiones iniciales.
El panorama tras el paso del tornado incluyó:
- Techos arrancados y paredes colapsadas en decenas de viviendas.
- Vehículos volcados sobre aceras y jardines.
- Calles bloqueadas por árboles y postes eléctricos derribados.
- Comercios como panaderías y lavanderías totalmente destruidos.
El gobernador de Wisconsin, Tony Evers, declaró que el estado “está listo para asistir a las comunidades en lo que sea necesario”, según Associated Press (AP). Equipos de rescate y servicios de emergencia se movilizaron para remover escombros y restablecer servicios básicos.
El Servicio Meteorológico Nacional indicó que la tormenta continuó desplazándose hacia el sur, cruzando Milwaukee y el área de Chicago durante la tarde, antes de perder fuerza. La recuperación en las comunidades afectadas se prevé prolongada debido a la magnitud de los daños y la cantidad de personas afectadas.



